Reflexiones sobre el confinamiento (y su enésima prórroga)

Tras el ya tradicional discurso vacío de los sábados noche (o como algunos ya le llaman, el “Aló Presidente”), Pedro Sánchez nos anunció la (enésima) prórroga del confinamiento hasta como mínimo, el 9 de Mayo. La única novedad es que, a partir del 27 de Abril, los niños menores de 12 años podrán empezar a salir a la calle.

Las motivaciones políticas de Sánchez

Muchos españoles, bien pensados, pueden pensar que la intención del Presidente es proteger la vida de sus conciudadanos contra la terrible pandemia. Pero cada vez más, entre los que me incluyo, dudamos de la buena intención del Presidente. Es más, creemos que son los cálculos políticos y no la salud pública lo que está detrás de sus decisiones. Máxime después de que su Gobierno y sus altavoces mediáticos hayan estado negando la gravedad de la pandemia (es una gripe, decían). O bien negando la incidencia en España de la misma (ver declaraciones de Illa al respecto del Mobile).

Carmen Calvo y las demás Ministras del PSOE, en la manifestación del 8M en Madrid
Carmen Calvo, Isabel Celáa, Arancha González Laya, Fernando Grande-Marlaska, entre otros destacados socialistas, en la manifestación del 8M en Madrid (Twitter @PSOE).

Y la gota que colma el vaso: la irresponsable llamada a manifestarse masivamente el 8 de Marzo (según Carmen Calvo, “nos va la vida”) por motivo del Día de la Mujer. Antepusieron su agenda ideológica a los avisos de la Agencia Europea de Salud Pública avisando del riesgo de la manifestación. La manifestación acabó con varias de sus asistentes VIP infectadas (entre las que se encuentran la mujer del Presidente, Begoña Gómez, la Vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, la Ministra de Igualdad, Irene Montero, o la de política territorial, Carolina Darias, entre otras).

La comparativa con otros países de nuestro entorno

Por motivos personales, hablo prácticamente a diario con amigos que están alrededor de todo el viejo continente: Países Bajos, Alemania, Italia, Letonia, Ucrania, incluso Rusia. Todos ellos tienen dos cosas en común: el confinamiento (en caso de existir) es mucho más laxo que en España. Y también el número de víctimas mortales es mucho más bajo. Recordemos que España ha estado liderando hasta hace dos días el ránking mundial de muertos por millón de habitantes, donde ahora nos adelanta Bélgica por bien poco. 

Por poner un ejemplo, en el resto de países se permite salir a hacer ejercicio (en Italia se permitió durante gran parte del confinamiento). En Ucrania y Rusia, el confinamiento no es tan estricto como en España. Y en Países Bajos, Alemania y Letonia directamente no hay confinamiento, sino distanciamiento social (bajo amenaza de multa) y otras medidas de seguridad alternativas. Los ciudadanos pueden, manteniendo una distancia con el resto de los ciudadanos, moverse libremente por sus países. 

La extrema dureza del confinamiento en España

Sin embargo en España se pasó, en una semana de margen, de manifestarse el Gobierno en pleno por las calles de Madrid (Domingo 8 de Marzo) a encerrarnos en casa sin dejarnos salir ni a dar un paseo solos (Domingo 15 de Marzo). Y a pesar de ese confinamiento tan duro, las cifras son mucho peores que en los países de nuestro entorno. Alguien podrá decir que la situación es estas latitudes es muy distinta que en el Norte de Europa; sólo hay que mirar a Portugal para ver cómo actuar a tiempo salva vidas. 

Todo ello hace pensar que son motivaciones políticas y no de Salud Pública las que están detrás de estas prohibiciones. Arantxa Elizondo, Presidenta de la Asociación de Ciencia Política, se pronunciaba en esta línea. El Gobierno parece no tener en cuenta las más que probables consecuencias psicológicas que sufriremos los españoles cuando salgamos de las (como mínimo) 8 semanas de confinamiento.

La lealtad de la oposición.

Pablo Casado y Isabel Díaz Ayuso, en IFEMA
Pablo Casado, líder de la oposición, con Isabel Díaz Ayuso, Presidenta de la Comunidad de Madrid, en el Hospital de IFEMA (Twitter @pablocasado_)

La oposición, a pesar de los insultos y faltas de respeto del PSOE, ha ejercido un papel de Estado y ha apoyado las ampliaciones del Estado de Alarma en el Congreso de los Diputados. Pero el devenir de los acontecimientos durante estas largas cinco semanas de confinamiento requieren el fin de este “cheque en blanco” a un Gobierno que no piensa en los españoles, sino en su propia supervivencia política. Y ya por no hablar de los ataques a la libertad de información, en los que ya trataba hace una semana en este artículo de opinión.

Condiciones para apoyar una nueva prórroga

Los partidos de la oposición deben exigir condiciones a Sánchez para apoyar con sus votos la nueva prórroga del Estado de Alarma. Pero deben evitar de caer en el populismo y seguir mostrando esa altura de miras que han demostrado hasta la fecha. Y es por ello que, desde estas líneas, quisiera sugerir las condiciones bajo las cuales se debería poder apoyar la prórroga del Estado de Alarma.

Lo primero de todo debería de ser la aprobación de un Plan de Desescalado, acordado con los expertos científicos. Un plan que debería de disponer de varias fases, a aplicar dependiendo de la evolución de la pandemia. Y que esté motivado únicamente por razones de Salud Pública y no del interés político de Pedro Sánchez. 

Lo siguiente sería acordar unos indicadores objetivos que permitan decidir cuando se pasa a la siguiente fase y, en caso de un hipotético rebrote, decidir cuándo se debe volver a una fase anterior. La experiencia pasada ha demostrado que, cuando es el interés político del Gobierno de coalición el que motiva la activación del confinamiento, se llega tarde y mal. Y con un gran coste en vidas humanas.

Como politólogo no me corresponde decidir cuales son estos indicadores (esto es cosa de los expertos en Salud Pública), pero se me ocurriría sugerir algunos. Estos podrían ser la tasa de infecciones, la letalidad diaria, el % de disponibilidad de UCIS o las existencias de equipamiento de protección. 

La necesidad del verdadero consenso

Y por último, me parece imprescindible que, dada la situación de emergencia nacional, estas medidas se consensuen con, por lo menos, con el principal partido de la oposición, el Partido Popular, aunque sería deseable incluir a Ciudadanos y a VOX. Pero mucho me temo que Sánchez no está por la labor. Las numerosas faltas de respeto del PSOE hacia la oposición son prueba de ello. Nada que ver con la relación constructiva que han demostrado José Luis Martínez-Almeida y Rita Maestre.

Y vosotros: ¿qué opináis?. Os animo a dejar vuestra opinión en comentarios.

Créditos de imagen: La Moncloa – Gobierno de España , PSOE (Twitter) , Pablo Casado Blanco (Twitter) .

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