¿Por qué me gustan los RoadTrip?

Un RoadTrip es, sin lugar a duda, la simbiosis ideal entre dos de mis aficiones: los viajes y el mundo del motor. Recorrer largas distancias por carretera, a pesar de que pueda parecer algo del siglo pasado, sigue teniendo dos importantes ventajas frente a otros medios de transporte: la libertad y la flexibilidad.

En un mundo como el actual, donde todo es planificado al milímetro, viajar en coche te da la libertad de improvisar la ruta día a día, huyendo de las masificaciones, y, lo que es más importante, descubrir esos pequeños rincones alejados del centro de la ciudad o de las típicas rutas turísticas.

Viajando en avión o en tren hubiera sido prácticamente imposible descubrir rincones como el Cañón del Sil (con el que topé por casualidad en mi último RoadTrip Ibérico) o el pintoresco pueblo de Gengenbach en la Selva Negra Alemana.

Un RoadTrip… ¿hacia dónde?

Uno de mis primeros RoadTrips, con mi Focus diésel
Uno de mis primeros RoadTrips, con mi Focus diésel

Bien. Tras la lectura del párrafo anterior, te han entrado unas ganas irremediables de coger el petate y empezar a hacer kilómetros. Perfecto, esa era mi intención al empezar a escribir el post. Pero… ¿hacia dónde vamos? ¿Recorremos Andalucía o nos vamos hacia Nordkapp?

No hay una respuesta única para ello, sino que dependerá de cada uno. Hay factores que se han de tener en cuenta, como las ganas de conducir, de los días libres, el presupuesto disponible o de cómo te desenvuelvas con los idiomas.

Mi experiencia personal

En San Francisco, a punto de emprender la marcha con el Mustang.
En San Francisco, a punto de emprender la marcha con el Mustang durante mi RoadTrip californiano.

Lo que sí os puedo hablar es de mi experiencia personal. Mis primeros viajes por carretera fueron por España, principalmente ir al pueblo un par de veces al año a ver a la familia. Más adelante incluí algún viaje a Andorra o al Sur de Francia. Viajes de pocos días y pocos kilómetros. Técnicamente, este tipo de viajes no los considero RoadTrips, puesto que el coche únicamente se usa como medio de transporte de “A” a “B”. Un RoadTrip pone al coche y a la carretera en el centro del viaje.

Probablemente, mi primer RoadTrip fue en 2014, entre San Francisco y Los Ángeles a través de la Highway 1. Pese a ser un RoadTrip por derecho propio, ni lo hice con mi coche ni fue el único medio de transporte empleado durante el viaje. A pesar de ello, el hecho de descubrir la costa de California a bordo de un Ford Mustang es una experiencia que mereció la pena. Prometo escribir sobre ella.

Posteriormente, al verano siguiente, me adentré a conocer Irlanda, visitando Cork, el Castillo de Blarney, Belfast y la Calzada del Gigante. También recorrí Andalucía, pasando por Sevilla, Tarifa, Cádiz y Gibraltar.

En Septiembre de 2016, durante una estancia en Toronto (Canadá), me volví a echar a la carretera para descubrir Montréal, Ottawa, las Cataratas del Niágara y Niágara-on-the-lake. Fue ahí donde me picó el gusanillo de los RoadTrip: descubrir esos rincones inéditos y poder conversar con la población local es algo que no tiene precio. Y a partir de ahí, Alemania, Suiza, Holanda, Italia, Liecthenstein… ¡y más sitios que me quedan por conocer!

Pero: ¿al final dónde vamos?. Consejos y sugerencias.

Mi hotel en la Selva Negra
Aparcado junto a mi Gasthof en un pueblecito de la Selva Negra Alemana.

Si eres nuevo en el mundo de los RoadTrips, España es el destino ideal para iniciarte en este apasionante mundo. No tendrás problemas con el idioma y tendrás una oportunidad de oro para recorrer la vasta geografía de nuestro país, a sus gentes, y su abundante patrimonio.

Sin embargo, si tienes experiencia al volante y te desenvuelves bien con los idiomas (especialmente con el inglés), es el momento para salir a recorrer la Unión Europea. Gracias al Acuerdo de Schengen y la eliminación del “roaming”, podrás viajar por la UE como si estuvieras en casa. Sin pasar un solo control fronterizo y sin pagar sobrecostes por el uso del móvil. ¡Incuso podrás navegar usando Google Maps o Waze!

Si vas a viajar por la UE te recomiendo que, antes de entrar en otro país, consultes cuales son sus normas de circulación y sus límites de velocidad (no siempre son los mismos). La Comisión Europea te lo pone fácil en este enlace.

También es necesario conocer la legislación medioambiental vigente en los diferentes estados miembros. En algunas ciudades alemanas no puedes entrar si tu vehículo no dispone de distintivo medioambiental (+info), existiendo un sistema parecido en Francia o en Italia. Recomiendo buscar más información en Google antes de dirigirnos a nuestro destino.

Y por último, el destino no tiene porque ser cerrado. De hecho, voy reservando los hoteles día a día, decidiendo sobre la marcha en que ciudad dormimos esa noche. Incluso en Agosto puedes encontrar una buena disponibilidad de hoteles.

Ir en coche te da la alternativa de dormir en un pequeño pueblo por la mitad de lo que te costaría dormir en el centro. Y, vuelvo a lo mismo, descubrir pequeños rincones que jamás encontrarías en un viaje organizado. Como un pequeño Bed and Breakfast fabuloso en un pequeño pueblo perdido cerca de Ottawa, por un inmejorable precio y con un desayuno inglés digno de mención. Y con la excelente atención de los propietarios del local. ¡Te hacían sentir como en casa!

Pero lo mejor de todo es la libertad que te da esta forma de viajar: un viaje que originariamente iba a discurrir por Suiza acabó pasando por la Selva Negra Alemana… O la vuelta de Holanda supuso pasar por el circuito de Nürburgring, sin estar planeado.

¿Qué coche necesito para viajar?

Puente sobre el Ebro en Sástago (Zaragoza)
Volviendo de Zaragoza con el e30, a la altura del Puente sobre el río Ebro en Sástago.

No, no necesitas tener un Ferrari para irte de RoadTrip. Es más, ni siquiera es la mejor opción para emprender este tipo de viajes: incómodos, con poco espacio para equipaje, y con un consumo muy elevado.

Se puede viajar con casi cualquier coche. Lo importante es que el coche sea fiable y cómodo. Fiable porque nos iremos lejos de casa y una avería daría al traste con nuestras vacaciones. Y cómodo porque vamos a pasar muchas horas dentro de él, y de lo que se trata es de disfrutar del viaje.

Por último, también es importante que el coche tenga un consumo moderado, no solo por economía sino por la autonomía disponible. No es agradarse encontrarse en una Autobahn alemana y no encontrar gasolineras en mas de 100 km (me ha pasado en mi último viaje a Holanda).

Hay gente que prefiere viajar con SUV’s, otros que preferimos berlinas, y otros que van en su utilitario. E incluso con un clásico (siempre que tenga la fiabilidad suficiente). Eso ya depende de cada uno

Personalmente, la mayoría de RoadTrips “serios” los he hecho en una berlina coupé diesel, cómoda, con espacio suficiente, y con consumos contenidos (me he llegado a cruzar Francia con un depósito). Pero también he viajado con mi clásico: un BMW e30 cabrio de 1987 (ver foto de arriba), con un compacto diésel, o con un Mustang de alquiler en los EE.UU. Con todos ellos he disfrutado muchísimo.

¿Os habéis animado a emprender un RoadTrip? ¿A dónde os gustaría ir? ¿En que coche? ¡Os animo a dejar vuestros comentarios y sugerencias!

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